No debemos poner objetivos a nuestra mente, bloquearemos su libertad con fines, tras los que nacerán nuestros miedos por la frustración de no alcanzarlos. No hay que pensar en la culminación de un punto determinado en el que todo se ordene y zas¡, tengo todo un sentido pleno y comience otro camino sin adversidades, y si lo fuera sería aburrido y monótono, lo rechazamos. Así pues, el fin es sentirte satisfecho ahora, siempre en el ahora, y cuando cierras los ojos has de sentir la misma ilusión que cuando los abres, pese y por todo. El orden se crea de la síntesis de lo que pienses, lo que mires y a lo que dediques cada uno de los días de tu vida. La suma de todo ello, una suma que no queremos que termine pero que lo hará, eso es la vida.Vista desde lejos, un ínfimo punto en un universo que sigue expandiéndose. La cumbre de la montaña solo se puede disfrutar un tiempo determinado pero siempre podrá hacerte libre en tu mente.