...el apartamiento social me hacía sorprenderme con frecuencia porque tenía la capacidad de reproducir y fui empezando a crear mi propia imagen idílica . Esta imagen nacía de la creación de mi realidad más justa y placentera, desde ella pude observar que en el instante más casual elegido por la naturaleza ,ahí, radicaba el verdadero sentido de la existencia. Nuestra existencia, tan perecedera. Desarrollando
la sensibilidad, sentía placer en la quietud, absolutamente sola sin ser consciente de qué era la Soledad, sin haber valorado tan siquiera este concepto,me ausentaba de todos para contemplar, para crear mi espejo distorsionado del mundo, mi ELIGEA.
Y como confirmaron los poemas y canciones los años posteriores, en la simpleza está la belleza más íntima, esto es, la verdadera felicidad.
pero..¿cuánto de leal soy hoy a mí misma? ¿cuánto me puedo comprometer en mantener el equilibrio natural de la Eligea?