La antítesis de la guerra, la mujer. Aquella que vela mientras aquellos defienden lo que nunca fue
suyo porque la tierra no es de nadie. Las ideas de las que se apropian siempre serán contradictorias, e injustas porque nunca hay consenso para todos, porque el error es apropiarse. La vida es inmensamente corta para que tenga sentido la muerte de un ser, las guerras multiplican la muerte para justificar los ideales efímeros. Las mujeres son alejadas de las religiones y de las guerras, es que acaso no es este el mejor privilegio? Pero el mal hombre, de forma individual librará su batalla contra ella misma
sintiendo la necesidad de imponerse entre los otros, apropiándose.
Guerras entre libros, que cada soldado que ha batallado lo hiciera entre las frases de los clásicos, no
entre la desesperanza o el miedo, o ambas al mismo tiempo. Las letras quedan demasiado lejos en
nuestro diario.
Las voces que no se oyen, que escriban.
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