viernes, 27 de abril de 2018

Lo peor, es que conozco esa mentalidad cínica, egoísta, dominante e ignorante de aquel
 hombre. Seguro que te gusta el dolor, lo que no aceptas,es morboso para mí; estás
 tan abajo, mujer, que me creo con el derecho a indicarte, sugerirte y obligarte a creer 
que la exigencia y la coacción es el placer que necesito y tú mereces; mi fuerza viril y
 sexual son la licencia de mi imposición sobre ti”. Desde su tradicionalismo, su ignorancia,
 su instinto animal, sus carencias emocionales, y/o su lacra machista, es capaz de esto y
 cada vez de un paso más hacia el exterminio de tu moralidad; porque se cree en plena 
potestad de hacerte creer que complacerle significa placer para ti, en referencia al rol que
 la mayoría de las mujeres han debido cumplir durante siglos. El engaño será, además, 
otra manifestación de superioridad.
 Lo más grave, es que la mujer llegue a creérselo. La depreciación como vehículo del dolor. 
El desorden mental que es la guía de alguien, puede llegar a ser su espejo, creer que
 naturalmente forma parte del desarrollo vital, que ese es el camino de la mujer deseada,
 transigir.
 Y ella espera que el silencio la ayude mientras la conciencia verdadera de mujer no 
 tenga la oportunidad de presentarse . Y la niña, la adolescente crece en medio de 
la piedra tradicionalista que pisa a muchas familias; en el miedo a la aceptación social 
de un mundo patriarcal amordazado por falta de entendimiento, con los valores invertidos, 
en medio de los desequilibrios sociales, políticos y religiosos que apuntan desde muy
 pronto a las niñas con diversas flechas. 
El hombre ha tenido suficientes años para moldear la manipulación, cada uno, con sus armas.
 Muy pocos hombres libres aceptan a la mujer libre, porque cuando ella reafirme su libertad, 
la llamaran puta, extraña, loca o inepta.
 El juego equivocado del enamoramiento y de la seducción, y el sexo malentendido está
 causando estragos en la personalidad de las mujeres, y en las adolescentes sobre todo,
 porque la
 realidad humana ha de pretenderse y lograr ser explicada en nuestra sociedad. 
Los fundamentos en los que creen la mayoría de adolescentes son casi inexistentes 
y carentes de valores. 
 Después, toda la vida esquivando, y toda la vida ahuyentando o/y huyendo , toda la vida en
 defensa, queriendo creerse ser lo que eres sin saber cómo hacerlo. En muchos casos, tu 
identidad comienza a ser lícita en los reflejos de otros grupos, una vez integrados, la 
preocupación se disipa; en otros, la exasperante búsqueda desde la individualidad . 
Decisiones apresuradas, y conciencias que se defienden en la espalda del hombre porque 
creen que tras ellas obtienen seguridad.  Y en estas premisas se asienta un hombre para
violar y un juez para sentenciar que no es violación. 

Lo mejor, que se puede lograr, que debemos ser honestas con nuestra integridad, que 
somos poderosas que además de poder concebir vida, nuestra mente es nuestra herramienta. 
Hay que creerlo y transmitirlo desde muy temprano, así quizás ellos consigan entender 
que solo en libertad se puede respirar.

viernes, 13 de abril de 2018

Mi mente quiere crecer no creer
En en el albedrío crezco, 
en medio de todo
no me encuentro,
Me giro y miro al sol
sin él,
sólo previsibilidad de las estrellas.
Ni puedo, ni quiero ni debo
encierro de libertades.
Durante la oscuridad
la energía mantengo,
que la cinética convertirá,
Luego en luz. Crecimiento,
en medio del Todo.